lunes, 16 de diciembre de 2013

Nueva Ideas
El movimiento ideológico que dio al siglo XVIII el nombre de “siglo de las luces” o “siglo filosófico”, es conocido como Ilustración o Nuevas Ideas. Tiene sus antecedentes en el cambio de ideas que arranca al finalizar la Edad Media, con el Humanismo renacentista y la Reforma Protestante y se continúan con la revolución científica del siglo XVII. El centro de difusión de la Ilustración está en Europa Occidental, especialmente en Francia, seguida de Inglaterra, Alemania y Holanda. Pero tuvo una rápida expansión, pasando por encima de los límites nacionales y de las prohibiciones que sobre su difusión intentaron hacer algunos gobiernos. A través de libros, folletos y periódicos se conoció por toda Europa y llegó a América.
Fue la base ideológica de las Revoluciones Liberales de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX (Revolución de las colonias inglesas en América del Norte, Revolución Francesa, Revolución de las colonias españolas de América) y su influencia se prolongó hacia los siglos XIX y XX a través del liberalismo.

CARACTERÍSTICAS DE LA ILUSTRACIÓN

            Las características principales de la Ilustración son:
1) La negación de la autoridad y de la tradición como fuente de conocimiento. Se rechazan  los prejuicios y las afirmaciones basadas solamente en la autoridad de quien las dice. Esto implicaba desconocer a la religión como fuente para obtener un conocimiento verdadero. Las opiniones del Papa o de los obispos o de los sacerdotes no tienen porque ser verdaderas, por lo tanto la Iglesia puede equivocarse. Los pensadores de la Ilustración están en contra de la superstición, los milagros, la intolerancia y la educación religiosa. Este pensamiento crítico hacia la autoridad religiosa desarrolló el deísmo: se mantenía la creencia en un dios creador del universo pero se rechazaba la iglesia, los dogmas y rituales de las religiones. También se desarrolló, pero en muy pocos casos, el ateísmo, es decir el rechazo a la idea de un dios creador y ordenador del mundo.
2) Desarrollo del espíritu crítico; siguiendo el pensamiento renacentista de Descartes, se pone en duda todo conocimiento y nada se da por cierto si no es demostrable. Consideran que la crítica y la duda permiten avanzar en el conocimiento que el hombre tiene del mundo que le rodea. La posibilidad de expresar dudas y criticar iba acompañada por la lucha por el derecho de expresarse libremente, algo difícil en las monarquías absolutas. A veces los autores disfrazaban sus críticas, sobretodo si eran criticas al régimen de gobierno o a las costumbres, mediante el relato de viajes imaginarios a lugares utópicos (por ejemplo “Los viajes de Gulliver” de Johnattan Swit o “Cándido” de Voltaire)
3) La razón es la guía superior del conocimiento; se rechaza la existencia de ideas innatas. Mediante el razonamiento el hombre puede descubrir las leyes que rigen el universo. Los pensadores del siglo XVIII, desarrollando las ideas de la Revolución Científica del siglo XVII, creen que el universo es como una máquina compuesta de piezas o partes que se ajustan entre ellas y funcionan de acuerdo a ciertas reglas (las leyes naturales). La tarea del investigador, del científico, es la de descubrir esas reglas mediante un método de investigación basado en la observación y la deducción. El pensador 
La Ilustración
La Ilustración fue una época histórica y un movimiento cultural e intelectual europeo –especialmente en Francia e Inglaterra–que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo.1Desde Gran Bretaña, donde algunos de los rasgos esenciales del movimiento se dieron antes que en otro lugar, la Ilustración se asentó en Francia, donde la anglofilia fue difundida por Voltaire, y produjo aquí su cuerpo ideológico, el enciclopedismo, y sus más representativas personalidades (MontesquieuDiderotRousseauBuffon, etc); también dio sus frutos, en ocasiones más o menos autónomamente, pero en la mayoría de casos dependientes de Gran Bretaña y, sobre todo, de Francia, en otras zonas europeas (Países Bajos, la península italiana y la ibérica, el conglomerado germánicoPoloniaRusiaSuecia, etc.) o en sus colonias americanas; frutos condicionados por el grado de desarrollo ideológico y sociopolítico adquirido en el momento de lanzamiento de la nueva ideología y por el proceso interno seguido a lo largo de su desenvolvimiento.

LA ENTRADA DEL CONOCIMIENTO

Avances del capitalismo
El capitalismo es un orden social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles.1
En el capitalismo, los individuos, y/o empresas usualmente representadas por los mismos, llevan a cabo la producción de bienes y servicios en forma privada e independiente, dependiendo así de un mercado de consumo para la obtención de recursos.2 El intercambio de los mismos se realiza libremente a través del comercio, y por tanto la división del trabajo se desarrolla en forma mercantil y los agentes económicos dependen de la búsqueda de beneficio.3 La distribución se organiza, y las unidades de producción se fusionan o separan, de acuerdo a una evaluación constante de la eficiencia mediante un sistema de precios para los bienes y servicios.4 A su vez, los precios se forman mayoritariamente en un mercado libre que depende de la interacción entre una oferta y una demanda dadas por las elecciones de productores y consumidores,5 y estos a su vez son necesarios para la coordinación ex-post de una economía basada en el intercambio de mercancías.6
El origen etimológico de la palabra capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción,7 8 sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de unaeconomía de mercado que es su condición necesaria,9 10 y a la propiedad privada absoluta o burguesa11 que es su corolario previo.12 13

miércoles, 11 de diciembre de 2013

revolución inglesa

La Revolución Inglesa (o Primera Revolución Inglesa) ocurrió entre 1640 y 1660. Liderada por Oliver Cromwell, tuvo como consecuencia la proclamacion de la única república en la historia inglesa. La primera fase de la Revolución fue el poder parlamentario, desde 1640 hasta 1643. Fue entonces cuando el parlamento aprobó numerosas leyes anti-absolutistas. Por ejemplo, se eliminó el tribunal de la Cámara Estrellada, se retiró el poder al rey de disolver el parlamento y se condenó a muerte a Laud y a Strafford.
► HISTORIA Movimiento revolucionario que transformó la estructura política de Inglaterra en el s. XVII. La pugna entre el rey y el Parlamento fue el catalizador del proceso revolucionario. El líder del Parlamento, Oliver Cromwell, dirigió la campaña militar contra las tropas realistas, a las que derrotó (Marston Moor, 1644; Naseby, 1645), y consiguió que Carlos I fuera decapitado en 1649. Proclamada la República, Cromwell asumió poderes soberanos con el título de Lord Protector e instauró una verdadera dictadura militar que sojuzgó a Irlanda y Escocia. El propio Parlamento vencedor perdió fuerza y acabó por ser disuelto. Inglaterra recobró, bajo un rígido puritanismo, la paz y la prosperidad, lo que le permitió lanzarse a una política de expansión comercial en pugna con Holanda.
El Parlamento es una de las instituciones británicas más antiguas y respetadas. Su nombre se deriva de la palabra francesa parler (hablar) que se daba a las reuniones del consejo del rey inglés a mediados del siglo XIII. Su antecesor más directo fue el consejo feudal del monarca, la curia Regis, y antes de eso el witan o witenagemot anglosajón, que era un mecanismo desarrollado por los reyes medievales para ayudarles a gobernar y reflejaba la idea de que un rey debería consultar a sus súbditos.
En el siglo XIII se combinaron varios elementos que influyeron en la evolución del Parlamento: la necesidad, expresada en la Carta Magna (1215), de que los impuestos fuesen aceptados por los contribuyentes; la costumbre de convocar al consejo real no sólo a los barones sino también a representantes electos de las ciudades y de los condados; la conveniencia de tratar ciertas audiencias ante una reunión ampliada del consejo real.
Por lo cual, se puede apreciar, que el Parlamento es el elemento por excelencia del sistema británico; que desde fines del siglo XIII en adelante fue adquiriendo un carácter institucional en la vida política de los ingleses.
Ahora bien, cuando en 1603 murió la reina Isabel I de Inglaterra sin dejar descendientes y Jacobo subió al trono con el nombre de Jacobo I, el primer rey Estuardo de Inglaterra; la situación política había cambiado: su falta de tacto con el Parlamento, debido a su idea del derecho divino de los reyes, desembocó en un largo conflicto, que se agudizaría con la sucesión del trono por parte de su segundo hijo, Carlos I.
En 1625, Carlos accedió al trono y se casó con Enriqueta María, pero su matrimonio provocó las iras de sus súbditos protestantes porque la reina era católica.
Carlos creía en el derecho divino de los reyes y en la autoridad de la Iglesia de Inglaterra. Estas creencias le enfrentaron con el Parlamento, que luego disolvió reiteradamente unas tres veces, gobernando aproximadamente unos once años sin parlamento. Cuando las arcas del gobierno empezaron a vaciarse, y las necesidades tanto internas como externas (conflictos bélicos con Escocia, al tratar de imponer la liturgia católica) subían cada vez más, Carlos, se vio forzado a reunir lo que se denominó el Parlamento Largo con el fin de recaudar fondos, pero a cambio, los parlamentaristas le exigían ciertas garantías políticas. Pero luego de ciertas disputas políticas, el Parlamento se dividió entre los que estaban a favor del rey, y los que no lo estaban, estallando de esta manera una guerra civil en 1642.